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La batalla para salvar de la extinción al abejorro más grande del mundo .

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Abejorro patagónico sobre flores de lavanda. Estos insectos están seriamente amenazados por la importación de especies nativas de Europa. Fotografía: Michael Grant Wildlife / Alamy

The Guardian 04 mayo 2019

Por Alison Benjamin

Traducido por Jose Montalva

En Chile, el querido abejorronativo es venerada por llevar el espíritu de los muertos, pero su número está disminuyendo a medida que los agricultores utilizan especies importadas infectadas con parásitos para polinizar los cultivos.

La primera vez que José Montalva vio el abejorro más grande del mundo, tenía seis años cuando visitaba la casa de su abuelo en la zona rural de Chile. “Estaba en el huerto de tomates, una cosa enorme, ruidosa y esponjosa de color naranja revoloteando. “Recuerdo que intenté agarrarlo, pero se escapó, aunque parecía demasiado pesado para volar”, recuerda.

Durante la infancia de Montalva, estos gigantescos abejorros dorados (Bombus dahlbomii), que pueden medir hasta 40 mm y que han sido apodados “ratones voladores”, eran una imagen común en la ciudad donde creció en el centro de Chile. “Es un abejorro tan llamativo, carismático y colorido que solía anunciar la primavera”, dice el entomólogo de 36 años. “Ahora ha desaparecido por completo de mi ciudad natal y de muchas otras áreas”.

Montalva dice que se dio cuenta por primera vez de que la abeja estaba en problemas después de que se le pidió que participara en un estudio sobre el impacto potencial del abejorro europeo sobre las especies nativas.

“En 2003, veríamos a miles de abejorros nativos en los jardines de la universidad (PUCV) a las afueras de la capital, Santiago, donde trabajé. Las flores estaban cubiertas con estas grandes y suaves abejas naranjas “.

Unos años más tarde, sin embargo, no estaban a la vista. Y pronto también desaparecieron de los acantilados costeros cubiertos de flores silvestres que Montalva visitaba todos los años para la encuesta anual. “Escuchas cómo especies como los leones y los rinocerontes podrían extinguirse en el otro lado del mundo, pero crecí con este y estoy presenciando su desaparición. Ha sucedido muy rápido “, dice.

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Los activistas han estado creando conciencia sobre la amenaza al abejorro nativo de Chile. Fotografía: Explora

La causa de la catástrofe fue finalmente identificada, en la forma de una criatura mucho más pequeña que el gigante dorado. Cada año, más de 2 millones de colonias de abejorros se exportan desde fábricas en Europa a invernaderos en más de 60 países. Estos abejorros industriales son criados y vendidos por sus fantásticas habilidades de polinización: sus cuerpos gruesos y peludos son perfectos para sacudir el polen de la parte masculina de la planta a la hembra. Esta buzz pollination (sonicacion), llamada así por el sonido que produce, puede llevar a un aumento del 30% en el rendimiento de los tomates, en comparación con la polinización manual, con una varita.

Por todo el mundo viajan estas abejas industriales, polinizando frutas y verduras, incluyendo tomates, berenjenas, pimientos y arándanos. Más de un tercio de la producción mundial de cultivos depende de los polinizadores cuyos servicios anuales se estiman en $ 577 mil millones (£ 440 mil millones) para la economía mundial.

Pero el crecimiento del comercio de abejorros para la polinización agrícola desde la década de 1980 se ha identificado como uno de los principales problemas ambientales emergentes que probablemente afecten a la diversidad global.

“Al igual que los colonos europeos eliminaron accidentalmente a las poblaciones nativas de América con una gran cantidad de enfermedades europeas como el sarampión, contra las que no tenían defensas, los abejorros europeos pueden transmitir patógenos que matan a las abejas nativas”, dice Cecilia Smith-Ramírez, investigadora en polinización y abejorros de la Universidad de Los Lagos y el Instituto de Ecología y Biodiversidad (IEB) en Chile.

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Bombus dahlbomii, conocido en Chile como moscardón. Fotografía: Orlando Montes

Desde 1997, Chile ha importado más de 1.2 millones de colonias de abejorros de fábricas en Bélgica, Eslovaquia e Israel. Solo en 2015, se importaron 200,000. A lo largo de los años, han escapado de los invernaderos y se han extendido más de 2,000 km (1,200 millas) hasta el extremo sur de América del Sur, a través de los Andes hasta Argentina y desde la costa del Pacífico hasta la costa del Atlántico.

 

El abejorro europeo más exportado es el abejorro de cola corta (Bombus terrestris). Es un visitante común a muchos jardines en todo el Reino Unido, donde ha sido votado como el insecto favorito de la nación. Pero este abejorro es altamente adaptable lo que puede causar estragos en ecosistemas no nativos. Se han identificado seis parásitos en el moscardón, además B. terrestris compite por los sitios de anidación y los alimentos con los abejorros locales y otros polinizadores nativos, como los colibríes, B. terrestris daña la propagación de las plantas nativas. También se ha documentado que aumenta la propagación de plantas invasoras, originalmente de Europa, que suprimen el crecimiento de la flora local de las cuales se alimentan las aves y los mamíferos locales.

Enorme presión pública montada en chile. Miles se han inscrito para contar abejorros en Salvemos Nuestro Abejorro, un proyecto de ciencia ciudadana creado por Montalva: “Es una especie tan icónica para nosotros. Conocido localmente como el moscardón, los mapuche [indígenas] lo veneran. Para ellos lleva el espíritu de los muertos, por lo que nunca lo matarán “. Pero aunque el gobierno chileno reconoció que el abejorro está en peligro, no se está haciendo nada, dice Montalva, para detener a los agricultores chilenos que importan los abejorros europeos.

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Una caja de abejorros, lista para polinizar frutillas. Fotografía: Arterra / UIG a través de Getty Images.

“Hay una clara y creciente evidencia de los graves costos ambientales de esta invasión de abejorros”, dice Smith-Ramírez, quien encabeza a un grupo de científicos sudamericanos que se preparan para demandar a las autoridades chilenas. “Estamos desarrollando una queja legal contra el servicio agrícola y ganadero (SAG) por permitir la importación continua de abejorros no nativos cuando hay peligros evidentes para nuestro abejorro nativo y nuestros ecosistemas”.

En 2016, la Plataforma Intergubernamental de Ciencia y Política sobre Biodiversidad y Servicios de los Ecosistemas (IPBES), un organismo de las Naciones Unidas creado para evaluar el estado de los ecosistemas mundiales y la biodiversidad, concluyó que existían pruebas suficientes para “desalentar la introducción de especies de polinizadores no nativas” .

Biobest, uno de los principales exportadores de abejorros europeos criados comercialmente, con sede en Bélgica, ha admitido que, en retrospectiva, Chile no debería haber importado abejorros Bombus terrestris.

“La decisión en ese momento no ha sido la elección correcta”, dijo Jean-Marc Vandoorne, director ejecutivo de Biobest Group. Pero 20 años después, él no está de acuerdo con una prohibición. “En nuestra opinión, detener la producción e importación hoy no ayudará a la recuperación de las poblaciones [del abejorro dorado gigante]”.

Sin embargo, podría amenazar a muchos otros abejorros, 26 especies nativas de América del Sur. Se espera que los invasores B. terrestris se extiendan al norte a Bolivia, Perú y Uruguay, así como más al este a la Pampa argentina y al sur de Brasil, donde un grupo de científicos ya ha dado la alarma.

En Japón, donde el abejorro B. terrestris se importó por primera vez en 1991, dos de sus 22 especies nativas de abejorros sufrieron drasticamente la competencia del recién llegado. En 2006, los japoneses catalogaron al abejorro europeo como una de las principales especies invasoras y no se permiten nuevas introducciones sin el permiso de los ministerios de agricultura y medio ambiente del pais Nipon.

En Argentina, los intentos del gobierno por mantener fuera a los abejorros europeos mediante la prohibición de las importaciones han resultado inútiles. “Estos abejorros no respetan las fronteras nacionales y su invasión podría tener consecuencias significativas para la conservación en América del Sur, por lo que su introducción debe ser desalentada en regiones con sus propios abejorros nativos”, advierte Marina Arbetman, investigadora del Consejo Nacional de Investigación Científica y Técnica, en Argentina.

Los científicos quieren que las empresas y los gobiernos europeos se responsabilicen. “El problema comienza en Europa, donde las compañías que producen abejorros Bombus terrestris están causando esta catástrofe global de la biodiversidad; tienen responsabilidades éticas e internacionalmente legales ”, dice Smith-Ramírez. Ella acusa a los productores de suministrar abejorros con patógenos y de venderlos con certificados “falsos” que afirman que están libres de enfermedades.

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Bombus terrestris en el Reino Unido, portando parásitos. Fotografía: Kay Roxby / Alamy Foto de archivo

En 2013, investigadores del Reino Unido encontraron que el 77% de los abejorros europeos importados portaban parásitos microbianos, a pesar de las afirmaciones de los productores de que estaban libres de parásitos. Los principales productores de abejorros niegan que sus insectos alberguen parásitos.

“Estos productores están actuando con impunidad, violando acuerdos internacionales y vendiendo algo que no es verdad”, agrega Smith-Ramírez.

El profesor Dave Goulson, experto en abejorros de la Universidad de Sussex en el Reino Unido, teme que pueda ser demasiado tarde para salvar al abejorro dorado gigante, pero pide que se ponga fin a las exportaciones europeas de abejas.

“La Union Europea debería prohibir la exportación de abejorros a lugares donde no son nativos. Lo contrario sería ilegal: no se podrían traer abejorros extranjeros a Europa, lo que parece hipócrita. Así que, en principio, deberían ser prohibidos “, dice.

Agrega: “Todos los continentes tienen abejas nativas y silvestres que polinizan naturalmente los cultivos y, a menudo, más eficientemente que los importados. Los países deberian criar sus propios polinizadores, pero a menudo es más barato importar”.

En Argentina, Biobest está trabajando para criar una especie nativa de abejorro. Pero hasta que el gobierno chileno no detenga las importaciones de abejorros europeos, esto no salvará al abejorro dorado gigante, dicen los científicos. “Argentina y Chile tienen un tratado binacional sobre el medio ambiente que podría proporcionar un marco legal para dicha coordinación”, dice Arbetman.

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El abejorro chileno nativo (derecha). Desde 1997, Chile ha importado más de 1.2 millones de colonias de abejorros de Bélgica, Eslovaquia e Israel. Fotografía: Alvaro Cuevas Becerra.

En mayo, los científicos sudamericanos se unirán a un equipo internacional en el Reino Unido como parte de un nuevo proyecto para salvaguardar los servicios de polinización, dirigido por el Profesor Matthew Heard en el Centro de Ecología e Hidrología.

“Queremos involucrar a todas las partes interesadas en el tema y ver dónde y cuándo las especies invasoras pueden ser un problema, y examinar los muchos factores potenciales en el declive de los polinizadores nativos”, dice Heard.

En cuanto a cómo detener a los millones de abejorros europeos que ya se están propagando en América del Sur, Japón puede tener la respuesta. Los investigadores están proponiendo una solución drástica, rociando insecticidas reguladores del crecimiento en las abejas forrajeras, que las que vuelven a sus nidos donde inhibe el desarrollo de la colonia. En un artículo publicado a principios de este año, dijeron que se había utilizado para controlar las avispas invasoras y las hormigas, y es “el método óptimo para eliminar a los abejorros invasores Bombus terrestris“.

En Chile, Smith-Ramírez dice: “Puede sonar extremo, pero cuando la vida de nuestros abejorros nativos y la salud de nuestro ecosistema y toda la flora y fauna que viven allí estén en juego, tendremos que considerarlo”.

  • Alison Benjamin es una periodista del periodico The Guardian y coautora del libro The Good Bee: A Celebration of Bees and How to Save Them.

versión original https://www.theguardian.com/environment/2019/may/04/the-battle-to-save-the-worlds-biggest-bumblebee-from-european-invaders?CMP=share_btn_tw

 

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There was once a bumble bee from the Lake.

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By José Montalva

At the beginning of the 90’s a Dutch entomologist, Von Asperen de Boer, discovered what he believed a new species of bumble bee, which was collected in the vicinity of Lake Villarrica (South of Chile).
In 1992 Von de Boer published a work where he introduced this new species Bombus villaricaensis¹.

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Bombus ruderatus. Picture Fernando Tellez

What Von Asperen de Boer did not know is that 10 years earlier, the European bumble bee species Bombus ruderatus² had been introduced to Chile.
So, realizing that Bombus villaricaensis and Bombus ruderatus were the same species, the same author published a clarification note of his error in 1993, and thus B. villaricaensis became a synonym of B. ruderatus.

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Bombus ruderatus melanic form. Picture Daniel Pezoa

References

¹ Asperen de Boer, J. (1992) Bombus villarricaensis, a new garden bumble bee from southern Chile (Hymenoptera: Apidae). Entomologische Berichte 52: 133-136.

² Arretz, P. y Macfarlane, R (1986) The introduction of Bombus ruderatus to Chile for red clover pollination. Bee World 67: 15-22.

³ Bombus villarricaensis is but a junior synonym of Bombus ruderatus. Entomologische Berichten 53: 38.

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The different identities of the Moscardon

B. dahlbomii

Moscardón Bombus dahlbomii. Picture Pablo Vial.

By José Montalva

Bombus dahlbomii is the official (scientific) name of our moscardon. The entomologist Félix Édouard Guérin-Méneville coined this name in 1835, dedicating the specific epithet to the Swedish scientist Anders Gustaf Dahlbom.

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Perhaps many of us know by moscardon, a term commonly used in almost all the Chilean territory, but over the years B. dahlbomii has received many names. Probably calling it “duillin” or “diwmeñ” would be the most appropriate, since these denominations have been used for thousands of years by the Mapuche¹.

On the other hand, the term bumble bee is attributed to all the bees of the genus Bombus (which the moscardon belongs), associated to this appear the names of abejorro colorado/ abejorro colorín (ginger bumble bee), given the orange color of its coat and abejorro gigante de la patagonia (giant bumble bee of the patagonia) as that the individuals of that zone reach colossal sizes. Also related to the latter term is the name of the flying mice, coined by Dave Goulson in his book Sting in the Tale.

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Sting in the Tale. Dave Goulson.

Other peculiar names that have received B. dahlbomi is “Don Basilio” term used by the sailors in the zone of the channels, south of Chile.
Also on the other side of the mountains, in Argentina, where the moscardones are distributed mainly in Patagonia, B. dahlbomii are known as “mangangas” term derived from the guarani.

 

Scientific names

We already mentioned that the term Bombus dahlbomii is the official name of the moscardon, but there were others.
Bombus nigripes was proposed by the Irish scientist Alexander Henry Haliday in 1836.

Count Maximiliano de Spinola, who was an Italian naturalist and the first to write a catalog of Chilean bees, designated the moscardon as Bombus chilensis, Chilean bumblebee in 1851.
Of these 4 scientific names prevailed, as older, B. dahlbomii and the other 3 became synonymous.

Don Basilio

Plate xvii., fig. 2 Great humble bee of Valparaíso (Bombus grandis, Guerin, Iconogr.), p.256.

No doubt independent of the names, this wonderful species needs more than ever our attention. In 2015, the moscardon was incorporated in IUCN redlist as an endangered species, the same happened in 2016, being incorporated into the Chilean red list lista roja del MMA de Chile.

  1. Bombus dahlbomii Guérin-Méneville, 1835
  2. Bombus nigripes Haliday, 1836
  3. Bombus grandis Westwood, 1840
  4. Bombus chilensis Spinola, 1851
  5. Moscardón
  6. duillin
  7. diwmeñ
  8. abejorro colorado, abejorro colorín (ginger bumble bee)
  9. Abejorro gigante
  10. Flying mice
  11. Don Basilio
  12. Manganga

¹ Duillin.– within the Mapuche tradition was to collect the honey of the bumble bees. There are some toponyms related to the moscardon and this activity, in the region of the Araucanía there is a locality and a river called Duillinco, which literally means bumble bee water.

Referencias

Delfin F. (1901). Rio Palena. Apuntes para su conservación. Rev. Hist. Nat.

Guérin-Méneville, F. E. (1835). Bombus dahlbomii pp. Pl. 75, fig. 3 in Guérin-Méneville, F. E. [1844] (ed.) Iconographie du règne animal de G. Cuvier, ou représentation d’après nature de l’une des espèces les plus remarquables, et souvent non encore figurées, de chaque genre d’animaux; pouvant servir d’atlas à tous les traités de Zoologie. Paris: Baillière 576 pp.

Haliday, A. H. (1836). Descriptions, etc. of the Hymenoptera pp. 316-331 in Curtis, J., Haliday, A. H. & Walker, F. Descriptions of Hymenoptera collected by Captain King, R. N., F. R. S., in the survey of Straits of Magellan. Trans. Linn. Soc. Lond. 17: 315–359.

Montalva J., Vieli L., Castro B., Allendes JL. y Amigo V. (2016). Reporte del estado de
conservación del abejorro chileno Bombus dahlbomii. Informe enviado al Ministerio de
Medio Ambiente (MMA). Santiago, Chile.

Montealegre, R A. 1927. Biología de insectos chilenos. IV. El moscardón (Bombus dahlbomi, UER.). Revista Chilena de Historia Natural 31: 165-172.

Morales, C., Montalva, J., Arbetman, M., Aizen, M.A., Smith-Ramírez, C., Vieli, L. & Hatfield, R. (2016). Bombus dahlbomii. The IUCN Red List of Threatened Species 2016: e.T21215142A100240441. http://dx.doi.org/10.2305/IUCN.UK.2016-3.RLTS.T21215142A100240441.en. Downloaded on 26 June 2017.

Spinola, M. (1851). Himenopteros pp. 153-569 in Gay, C. (ed.) Historia Fisica y Politica de Chile. Zoologia Vol. 6. Paris: Casa del autor 572 pp.

Westwood, J. O. (1840). Humble-Bees pp. 239-259 in Duncan, J. (ed.) The Natural History of Bees, in W. Jardine (ed.) The Naturalist’s Library. Edinburgh: Lizars 301 pp.

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San Valentín: La Historia del Pullomeñ

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Por Jose Montalva

Este año rescataremos la historia del pullomeñ, el cual es un espíritu que toma la forma de un insecto para volver al mundo de los vivos, principalmente es una mosca azul, pero también existen textos donde lo relacionan al moscardón B. dahlbomii. En algunos textos se menciona que Bombus dahlbomii incluso son la personificación de caciques caídos en batalla y de vez en cuando vuelven a su hogar para visitar a sus queridos y en busca de comida. En la cultura mapuche esta el tabú de nunca matar un moscardón o abejorro porque podría ser un ser querido.

Hoy día de San Valentín queremos mostrarles la Canción del Enamorado, que es una plegaria Mapuche (texto extraído de Kossler-Ilg 1925 traducido del mapudungún):

Muchos buenos hermanos he dejado cuando me fui. Muy joven era cuando deje mi tierra; inocente era entonces mi corazón…Un corazón sano tenía.
Cuando me fui a la Ka Mapu estaba triste, pero he vuelto por ti; por ti he vuelto hermana. De la uen pillañ vengo, de la boca del volcán vine para verte, hermana querida, para guiarte. Recuerdo y lloro.
Como muerto te saludo, como pullomeñ vengo, ay hermana.
De noche, pues, he llegado a esta tierra: como anima llegué.
Para quedarme, pues he regresado, he regresado como pullomeñ.
Ya la gente no habla de mi. Por amor volví, hermana; por tu amor he venido.
Por eso he vuelto, como pullomeñ he vuelto;
del trolol mamill salí.
y volare por sobre tu cabeza; acariciándola he de rozarte la cabeza hermana.”

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Las razones de por qué Chile debe detener la importación del abejorro comercial Bombus terrestris (Linnaeus) y comenzar a controlarlo

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      La crisis mundial de polinización no solo es producida por la pérdida de polinizadores, sino también por su homogeneización, ambos procesos causados por el ser humano. En este documento analizamos los impactos ecológicos que justifican la prohibición de nuevos ingresos del abejorro comercial Bombus terrestris a Chile. Esta especie es altamente invasiva y ha sido prohibida en otros países, pero en Chile se permite su ingreso desde 1997. Miles de colonias y reinas fertilizadas ingresan al país cada año y se expanden por el resto de Sudamérica. En este artículo entregamos once razones para detener los ingresos de B. terrestris a Chile y comenzar a controlarlo. Justificamos estas razones en base al trabajo realizado tanto en el país como fuera de él. Al mismo tiempo, a través de las conclusiones, mencionamos cuáles deberían ser los pasos a seguir respecto a la prohibición de ingreso de B. terrestris a Chile.

Smith-Ramírez, L. Vieli, RM. Barahona-Segovia, J. Montalva, F. Cianferoni, L. Ruz, FE. Fontúrbel, CE. Valdivia, R. Medel, A. Pauchard, JL. Celis-Diez, V. Riesco, V. Monzón, F. Vivallo y Neira M. (2018). Las razones de por qué Chile debe detener la importación del abejorro comercial Bombus terrestris (Linnaeus) y comenzar a controlarlo. Gayana 82(2): 118-127.

Abejorro invasor produce daños en cultivos de frambuesa

Por Cecilia Smith-Ramirez

terre framEn la agricultura a nivel global es de gran importancia la presencia de insectos polinizadores que hacen el trabajo de polinizar las flores que luego se transformarán en los frutos que consumimos en nuestras mesas a diario. Además de los polinizadores nativos que se encuentran en los campos, es común el uso de especies domesticadas o manejadas por el humano para polinizar cultivos. La forma más conocida y extendida es el uso de colmenasde abeja de la miel (Apis mellifera). Además, en nuestro país, en el año 1997-98 se comenzó la introducción de colonias de abejorros europeos de la especie Bombus terrestris para la polinización de distintos cultivos a lo largo de Chile.

Los abejorros tienen muchas ventajas sobre la abeja melífera como polinizadores, ya que se adaptan bien a ambientes cerrados, como cultivos en invernaderos o cubiertos, resisten condiciones climáticas más extremas y pueden volar mayores distancias facilitando la polinización en grandes plantaciones. Sin embargo, la introducción del abejorro exótico Bombus terrestris ha tenido múltiples efectos negativos tanto sobre especies de polinizadores nativos, como sobre nuestras abejas de la miel y sobre ciertos cultivos. Debido a que ha alcanzado inusualmente grandes tamaños poblacionales en muy poco tiempo esta especie ha sido declarada por los científicos como una especie invasora, es decir una plaga. Los impactos de la invasión de Bombus terrestris se pueden observar sobrelas especies nativas de nuestro país, como es el caso de la del abejorro nativo Bombus dahlbomii, o “Moscardón”, el cual ha desaparecido de vastas regiones en las cuales el abejorro invasor ha colonizado, al punto de entrar en la lista de especies En Peligro de Extinción de nuestro país. Esto mismo se observó en la Argentina, en donde Bombus terrestris también es considerado invasor. Sin embargo, en Argentina fue prohibido por su Servicio Agrícola (AGUS), pero ingresó desde Chile.

Expertos del CONICET y la Universidad Nacional de Comahue en la Patagonia trasandina han estudiado el impacto de la gran población de Bombus terrestris en los cultivos de frambuesa¹, uno de los cultivos más importantes de la zona. Observaron que la cantidad excesiva de abejorros que visitan este cultivos produce una disminución en la calidad del fruto debido a daño floral. Según los científicos argentinos, la mitad de los insectos que visitan las flores de la planta de frambuesa corresponden a Bombus terrestris, luego a Apis mellifera y el resto a distintas especies de abejas nativas.

Además, se observó que al aumentar las visitas de abejas y abejorros en general aumentaba también la cantidad de pistilos dañados, llegando a un 80% de pistilos dañados en las flores más visitadas. El daño a los pistilos era mayor mientras más Bombus terrestris visitaban las flores. Esto se explica por el hecho de que este abejorro visita las flores con una frecuencia tan inusualmente alta, producto de su alta abundancia (hasta 300 visitas por flor por día) que destruye los estilos de las flores, impidiendo la fecundación de los óvulos y el normal desarrollo del fruto. Las frambuesas, según las clasificaciones botánicas, son polidrupas, es decir, un conjunto de muchas drupas, cada una de ellas proviene de un ovario con su estilo. Por tanto, al dañarse el estilo el ovario no puede ser fecundado y el fruto se desarrolla con menos drupas, y en consecuencia disminuye el tamaño de fruto y por lo tanto la producción y calidad del cultivo. Por lo que un exceso de abejorros invasores visitando las flores de frambuesa puede ser en suma más perjudicial que benéfico para la producción de esta fruta.

Otro de los efectos negativos de la sobre abundancia de Bombus terrestris en los cultivos de frambuesa es el robo de néctar. Esta especie roba néctar perforando la base de las flores incluso antes de que ésta se abra, lo que provoca que haya menos néctar una vez que la flor se abre. Los científicos han calculado que esto significa una disminución de hasta el 24% del néctar disponible para las abejas melíferas, pudiendo afectar también la producción melífera.

En conclusión, en este caso una mayor cantidad de polinizadores, específicamente de Bombus terrestris no significa más polinización, si no todo lo contrario. El problema que han puesto en evidencia estos científicos trasandinos requiere que se tomen medidas para disminuir el riesgo que provocan estos abejorros exóticos sobre la producción de cultivos como la frambuesa, la producción melífera y también sobre la biodiversidad de nuestro país.

 

¹ Sáez, A., Morales, C. L., Ramos, L. Y. and Aizen, M. A. (2014), Extremely frequent bee visits increase pollen deposition but reduce drupelet set in raspberry. J Appl Ecol, 51: 1603–1612. doi:10.1111/1365-2664.12325

Abejorro invasor también amenaza a la abeja melífera

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Abejorro europeo Bombus terrestris y abeja de miel Apis mellifera. Fotografia Macrochile

Por Cecilia Smith-Ramirez

En los últimos años hemos leído en distintos medios la noticia sobre un abejorro invasor
(de nombre científico Bombus terrestris) que está poniendo en riesgo al abejorro chileno
(Bombus dahlbomii) el cual ha sido recientemente declarado como una especie “En Peligro”, entrando a la lista roja de especies amenazadas en nuestro país.
Sin embargo, este no es el único efecto negativo que está produciendo el abejorro invasor en Chile, ya que distintos científicos han alertado también acerca del daño que este insecto puede provocar a la abeja melífera.
Bombus terrestris es un abejorro europeo que fue introducido a Chile en 1997 con el fin de polinizar cultivos agrícolas como paltos y tomates de invernadero. Si bien aún faltan
estudios que muestren que estos cultivos aumentan sus rendimientos, desde ese año a la
fecha se han importado más de 400 mil colmenas. Esta especie ha sido considerada como
invasora en Chile debido a que no sólo se ha silvestrado, es decir, se ha establecido en la
naturaleza sin necesidad de cuidados humanos sino que su población ha alcanzado números inusualmente altos, lo que trae consigo una serie de efectos negativos tanto para la biodiversidad y la naturaleza de nuestro país, como también para ciertos sectores
productivos. Cabe mencionar que Chile no es el único país en donde terrestris se ha vuelto invasor, este hecho ha sido observado en distintas partes del mundo como Tasmania, Japón, Nueva Zelanda y también la vecina Argentina. A nivel mundial se le considera dentro de los insectos invasores con mayores impactos negativos.
Entre los efectos negativos que provoca Bombus terrestris se encuentra la amenaza a las
abejas melíferas, o Apis mellifera, que se debe principalmente a enfermedades que puede
transmitirles el abejorro invasor y también a la disminución del alimento (polen y néctar) disponible para las abejas.
Las abejas y los abejorros naturalmente son portadores de numerosas enfermedades y
parásitos, algunos de los cuales tienen la capacidad de transmitirse entre ambas especies.
Esta transmisión de enfermedades suele ocurrir cuando comparten las flores durante el
forrajeo, ya que durante las visitas de abejas y abejorros para recoger néctar y polen de las flores dejan depositados parásitos que otros individuos reciben junto con el alimento. Según los estudios científicos, las colonias comerciales de abejorros suelen tener una mayor cantidad de parásitos que los abejorros silvestres, ya que durante la cría en cautiverio se eliminan los individuos susceptibles.

 

B. dahlbomii vs B. terrestris

Bombus terrestris y Bombus dahlbomii forrajeando sobre cardo. Fotografía Alvaro Cuevas

 

Estas colonias que son comercializadas alrededor del mundo, son declaradas “libres de patógenos” en origen, sin embargo estudios científicos muestran que en realidad no lo están. Esto se debe a que la mayoría de los patógenos son internos, difíciles de detectar ya que los abejorros no muestran síntomas de enfermedad y que para detectar su presencia es necesario matar a los individuos y revisar sus intestinos. El estudio que mostró que las colonias comercializadas están parasitadas fue liderado el investigador Peter Graystock y varios colaboradores en el año 2013 *. Estos investigadores analizaron colonias Bombus terrestris importados a Inglaterra, de Biobest, Koppert y Syngenta (Hughes y Graystock com. personal). A las dos primeras les compra Chile. Del total de colmenas introducidas estudiadas un 77% se encontraba infectada con al menos uno de los 9 parásitos y virus analizados. Sumado a esto, otro hecho alarmante, es que el polen suplementado con las colonias comerciales, estaba infectado también con Ascosphera apis, un patógeno que genera una enfermedad que ataca a las crías (larvas), llamada cría momificada e incumpliendo la Ley de exigencias sanitarias para la internación de abejas.

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En Chile existe hoy en día una exigencia sanitaria para el ingreso de colonias comerciales
de Bombus terrestris, que exige el certificado sanitario desde el lugar de origen de las
colmenas (generalmente Bélgica, pero también otros países) en donde las empresas
aseguren que se encuentran libres de ciertos patógenos. Luego, al llegar las colmenas, el
SAG realiza inspecciones de rutina, sin hacer análisis genéticos que son los únicos que
detectan estas enfermedades. El problema es que en la lista de patógenos que se exigen, faltan algunas especies que son conocidas por su virulencia como Crithidia bombiNosema ceranae. Sumado a que, como ya se ha explicado, muchas veces los patógenos pasan desapercibidos y terminan siendo introducidos de todas maneras. En la actualidad científicos chilenos ya han realizado trabajos en los que se ha reportado la presencia del patógeno Nosema ceranae afectando colmena de abeja melífera en Valparaíso y Biobío (Bravo et al., 2014; Martínez, Leal, & Conget, 2012; Rodríguez, Vargas, Gerding, Navarro, & Antúnez, 2012).
Esta infección con patógenos debida a la introducción de colonias comerciales de Bombus terrestris ha sido reportado en distintas partes del mundo, en donde se ha mostrado que estos patógenos afectaron a distintas especies de abejorros nativos y también a las abejas melíferas.
Por ejemplo en Argentina, se muestra que en los lugares invadidos por Bombus terrestris se detectó al parásito Apicystis bombi en abejas melíferas, en cambio, en lugares en los que aún no hay presencia del abejorro invasor y en donde más de 300 colmenas fueron
monitoreadas durante tres años se encontraron libres de esta enfermedad (Plischuk, Meeus, Smagghe, & Lange, 2011).
Otro efecto negativo que produce Bombus terrestris para las abejas de la miel es la
disminución del néctar disponible, hecho que ha sido estudiado por científicos argentinos en cultivos de frambuesa (Sáez et al., 2014). Esto sucede, no sólo debido a la gran abundancia del abejorro invasor, que capta la mayoría de los recursos, sino también porque éste último es ladrón de néctar, lo que significa que, en vez de sacar néctar de la manera usual, terrestris perfora las flores desde el costado o por detrás extrayendo el néctar incluso antes de que la flor se abra. Como consecuencia de ello, una vez que la flor se abre la cantidad de néctar que queda disponible para alimentar a las abejas melíferas y otros insectos se ha reducido en un 24%.

Este riesgo de la invasión de Bombus terrestris había sido reportado en Israel en 1996, un año antes de la introducción del abejorro a nuestro país, por dos científicos de ese país quienes advirtieron que la expansión de este insecto podía disminuir las fuentes de néctar utilizadas por la abeja melífera.
Tanto la transmisión de enfermedades, como la disminución del néctar disponible son hechos que amenazan a las abejas melíferas y a la actividad apícola en general. Estas amenazas podrían dificultar el manejo de las abejas para la apicultura en Chile y poner en riesgo la sobrevivencia de las abejas y su producción de miel. En lugares como Chiloé ya se ha observado la disminución de la población de abejas, lo que ha sido atribuido principalmente a la llegada del abejorro invasor (Smith-Ramírez et al., 2014). Por tanto, es de urgencia tomar acciones para enfrentar este riesgo, evitando la introducción de especies exóticas.

* De como las abejas comerciales están poniendo en peligro a las abejas nativas

Referencias

Bravo, J., Carbonell, V., Valdebenito, J. T., Figueroa, C., Valdovinos, C. E., Martín-Hernández, R., … Delporte, C. (2014). Identification of Nosema ceranae in the Valparaíso District, Chile. Archivos de Medicina Veterinaria, 46(3), 487–491. https://doi.org/10.4067/S0301-732X2014000300021

Graystock, P., Yates, K., Evison, S. E. F., Darvill, B., Goulson, D., & Hughes, W. O. H. (2013). The Trojan hives: Pollinator pathogens, imported and distributed in bumblebee colonies. Journal of Applied Ecology, 50(5), 1207–1215. https://doi.org/10.1111/1365-2664.12134

Martínez, J., Leal, G., & Conget, P. (2012). Nosema ceranae an emergent pathogen of Apis mellifera in Chile. Parasitology Research, 111(2), 601–607. https://doi.org/10.1007/s00436-012-2875-0

Plischuk, S., Meeus, I., Smagghe, G., & Lange, C. E. (2011). Apicystis bombi (Apicomplexa: Neogregarinorida) parasitizing Apis mellifera and Bombus terrestris (Hymenoptera: Apidae) in Argentina. Environmental Microbiology Reports, 3(5), 565–568. https://doi.org/10.1111/j.1758-2229.2011.00261.x

Rodríguez, M., Vargas, M., Gerding, M., Navarro, H., & Antúnez, K. (2012). Viral infection and Nosema ceranae in honey bees ( Apis mellifera ) in Chile. Journal of Apicultural Research, 51(3), 285–287. https://doi.org/10.3896/IBRA.1.51.3.12

Smith-Ramírez, C., Ramos-Jiliberto, R., Valdovinos, F. S., Martínez, P., Castillo, J. A., & Armesto, J. J. (2014). Decadal trends in the pollinator assemblage of Eucryphia cordifolia in Chilean rainforests. Oecologia, 176(1), 157–169. https://doi.org/10.1007/s00442-014-3000-0

Sáez, A., Morales, C. L., Ramos, L. Y., & Aizen, M. A. (2014). Extremely frequent bee visits increase pollen deposition but reduce drupelet set in raspberry. Journal of Applied Ecology, 51(6), 1603–1612. https://doi.org/10.1111/1365-2664.12325

Un invitado de piedra

Redoll et al

Por Jose Montalva @josemmontalva

Esta semana fueron publicados nuestros trabajos acerca de los primeros registros de Bombus terrestris reportados para la Isla Navarino (55°) y las implicancias de la presencia de B. terrestris en la región de Arica y Parinacota. Estas distribuciones tan extremas una de otra, demuestran la alta capacidad invasora del abejorro europeo.

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Detalle del abejorro euroasiático Bombus terrestris.

Con respecto a los ejemplares reportados en Puerto Williams, no tenemos certeza como llegó a la Isla, pero podrían existir dos posibilidades, no excluyentes la una de la otra. La primera es que hayan volado desde Punta Arenas¹ a Tierra del Fuego y desde allí a la Isla Navarino, idea no tan descabellada teniendo presente que existen documentos de posibles migraciones (app 80 km de vuelo) de abejorros en los fiordos del norte de Europa (Haeseler  1974, Mikkola 1984). La otra posibilidad es que reinas hayan usado ferrys como medio de trasporte algo también documentado (se ha observado reinas de B. terrestris en Punta Arenas con este comportamiento Jose Diaz comm. pers.).

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Con respecto a los reportes del abejorro europeo en la región de Arica y Parinacota, estos nuevos antecedentes plantean la posibilidad de una invasión de B. terrestris a Sudámerica. 

A la fecha y gracias a los datos aportados por los científicos ciudadanos, podemos establecer que el abejorro europeo se distribuye de manera continúa desde la región de Coquimbo a la de Magallanes, con algunos reportes aislados en el desierto de Atacama (pasado desierto florido) y también se han reportado individuos volando en la región de Arica y Parinacota, en sectores precordilleranos como Socoroma y Putre. Hay que tener presente que según las estimaciones de Schmid-Hempel et al 2014 Bombus terrestris podría tener una tasa de invasión de 250 km por año.

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Punta rojo muestra los primeros reportes de B. terrestris en la Isla Navarino.

¹Bombus terrestris fue introducido a Punta Arenas por INIA Kampenaike, entre 2011-2014 para experimentos de polinización de Zarzaparilla Ribes rubrum  (Estay & McLeod 2014)

Referencias

Estay, P., & C. McLeod. 2014. Polinización. In: Pino, M.T., M. González, & C. McLeod (Eds.), Aspectos Relevantes de la Producción de Zarzaparrilla Roja (Ribes rubrum) Bajo Túnel: 75–83. Boletín Intituto de Investigaciones Agropecuarias 286: 1–160.

Haeseler, V. 1974. Aculeate Hymenopteren über Nord- und Ostsee nach Untersuchungen auf Feuerschiffen. Entomologica Scandinavica 5(2): 123–13.

Mikkola, K. 1984. Migration of wasp and bumble queens across the Gulf of Finland (Hymenoptera: Vespidae and Apidae). Notulae Entomologicae 64: 125–128.

Montalva J., V. Sepulveda, F. Vivallo y Paiva Silva D. 2017. New records of an invasive bumble bee in northern Chile: expansion of its range or new introduction events? J Insect Conserv. doi:10.1007/s10841-017-0008-x

Ollerton, J. 2016. Why do bumblebees follow ferries [https://jeffollerton.wordpress.com/2016/09/26/why-do-bumblebees-follow-ferries/

Schmid-Hempel, R., M. Eckhardt, D. Goulson, D. Heinzmann, C. Lange, S. Plischuk, L.R. Escudero, R. Salathé, J.J. Scriven, & P. Schmid-Hempel. 2014. The invasion of southern South America by imported bumblebees and associated parasites. Journal of Animal Ecology 83(4): 823–837.

Rendoll-Carcamo J, T. A. Contador, L. Saavedra y Montalva J. 2017. First record of the invasive bumblebee Bombus terrestris (Hymenoptera: Apidae) on Navarino Island, southern Chile (55°S). Journal of Melittology 71: 1–5.

La Casa Dahlbomii escucha mi zumbido

GAme of thrones B. dahlbomii

Por Jose Montalva

Para todos los que somos fanáticos de la serie Game of Thrones, la espera ya se acerca a su fin (la fecha de estreno de la 8va y última temporada). Hoy quisiera compartir con uds esta pequeña nota acerca del Juego de Tronos que se vive en el mundo de los abejorros.

La vida de los abejorros es en colonias donde hay una reina que controla su nido. Estas colonias son estacionales y anuales, esto quiere decir que van cambiando a medida que pasan las estaciones y el ciclo se completa en un año. Una colonia consta como mencionamos de la reina, sus hijas (obreras) e hijos (zánganos).

Al comenzar la primavera las primeras reinas de la temporada salen a colectar polen para formar sus colonias, este es un trabajo ardúo ya que lo hacen solas (cada colonia es una entidad individual), cuando colectan suficiente polen, las reinas comienzan a poner sus primeros huevos en unas especies de vasijas repletas de polen y néctar denominadas celdillas.

Al cabo de un par de semanas aparecen las primeras obreras, a partir de este momento, las obreras se encargan de salir a colectar el polén/néctar y otras labores domésticas y la reina se dedica exclusivamente a poner huevos.

En la mayoría de este tiempo la reina expele hormonas (feromonas “smells like queen spirit“), para controlar a las obreras de esta forma evita que sus hijas se subleven o peor se reproduzcan (en realidad las obreras pueden generar desendencia, pero solo de machos).

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Sabias qué? a diferencia de las colonias de la abeja de miel, las de abejorro solo viven un año.

Fin de un reinado.

Pero todo reinado llega a su fin, ya sea porque la colonia es muy grande o la reina es muy anciana, la cantidad de hormonas de control ya no son suficiente. En este momento aparecen las princesas. Las princesas ya son capaces de reproducirse y tienen el poder suficiente para desafiar a su madre. En el momento culmine de la crisis una o varias princesas abordan a su madre y la asesinan lo que marca el fin de la colonia.

Una vez desaparecida la colonia, las princesas y potenciales futuras reinas vuelan dejando atrás el nido en busca de reproducirse.

Winter is coming

Las princesas que logran sobrevivir vuelan lejos del nido en busca de machos fuertes y fértiles con los cuales reproducirse, en lo conocido como el vuelo nupcial, aquí la reina (podríamos llamarla reina desde ahora) guarda el esperma en unas estructuras especiales dentro de su cuerpo. Luego de la cópula la reina debe buscar un lugar seguro para pasar el invierno, en general buscan nidos subterráneos (madrigueras de roedores abandonadas) donde hibernan hasta la primavera donde se repite el ciclo.

∗ Dibujo de inicio Benjamín Castro.

Referencias

Amsalem et al. (2009) Amsalem E, Twele R, Francke W, Hefetz A. Reproductive competition in the bumble-bee Bombus terrestris: do workers advertise sterility? Proceedings of the Royal Society B. 2009;276:1295–1304. doi: 10.1098/rspb.2008.1688.

Holman, L. (2014). Bumblebee size polymorphism and worker response to queen pheromone. PeerJ2, e604. http://doi.org/10.7717/peerj.604

Kocher & Grozinger (2011) Kocher SD, Grozinger CM. Cooperation, conflict, and the evolution of queen pheromones. Journal of Chemical Ecology. 2011;37:1263–1275. doi: 10.1007/s10886-011-0036-z.

Van Doorn & Heringa (1986) Van Doorn A, Heringa J. The ontogeny of a dominance hierarchy in colonies of the Bumblebee Bombus terrestris (Hymenoptera, Apidae) Insectes Sociaux. 1986;33:3–25. doi: 10.1007/BF02224031.

Van Oystaeyen et al. (2014) Van Oystaeyen A, Oliveira RC, Holman L, Van Zweden JS, Romero C, Oi CA, d’Ettorre P, Khalesi M, Billen J, Wäckers F, Millar JG, Wenseleers T. Conserved class of queen pheromones stops social insect workers from reproducing. Science. 2014;343:287–290. doi: 10.1126/science.1244899.

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Las diversas identidades del Moscardón

B. dahlbomii

Moscardón Bombus dahlbomii. Fotografía Pablo Vial.

Por José Montalva

      Bombus dahlbomii es el nombre oficial (científico) de nuestro moscardón. El entomólogo Félix Édouard Guérin-Méneville acuñó este nombre en el año 1835, dedicando el epíteto específico al científico sueco Anders Gustaf Dahlbom.

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Quizás muchos de nosotros lo conozcamos por moscardón, término usado comúnmente casi en todo el territorio nacional, pero a lo largo de los años B. dahlbomii ha recibido muchos nombres. Probablemente llamarlo “duillin” o “diwmeñ” sería lo más adecuado, ya que estas denominaciones han sido usadas por miles de años por los mapuches¹.

Por otra parte el término abejorro se le atribuye a todas las abejas del género Bombus (al cual pertenece el moscardón) de allí aparecen los nombres de abejorro colorado/ abejorro colorín, dado al color anaranjado de su pelaje o abejorro gigante de la patagonia, ya que los individuos de esa zona alcanzan tamaños descomunales. También relacionado a este último término se asocia el nombre de laucha voladora (flying mice) acuñado por Dave Goulson en su libro Sting in the Tale.

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Sting in the Tale. Dave Goulson.

Otro de los nombres peculiares que ha recibido B. dahlbomi  es el de “Don Basilio” término usado por los marineros en la zona de los canales al sur de Chile.
También al otro lado de la cordillera en Argentina,  donde los moscardones se distribuyen principalmente en la patagonia son conocidos como “mangangas“.

Nombres científicos

Ya mencionamos que el término Bombus dahlbomii es el nombre oficial del moscardón, pero hubieron otros.
Bombus nigripes fue propuesto por el científico irlandés Alexander Henry Haliday en 1836.
En 1840 el entomólogo John Westwood bautizó a nuestro moscardón como Bombus grandis, que literalmente se traduciría como abejorro grande.
El Conde Maximiliano de Spinola quién fuera un naturalista Italiano y el primero en escribir un catálogo de abejas chilenas, designó al moscardón como Bombus chilensis, abejorro chileno en el año 1851.
De estos 4 nombres científicos prevaleció, como mayor antiguedad, B. dahlbomii y los otros 3 pasaron a ser sinonimias.

Don Basilio

Plate xvii., fig. 2 Great humble bee of Valparaíso (Bombus grandis, Guerin, Iconogr.), p.256.

Sin duda independiente de los nombres, esta maravillosa especie necesita hoy más que nunca toda nuestra atención. El año 2015 el moscardón fue incorparado en la lista roja de la IUCN como especie en peligro de extincion, lo mismo ocurrió el 2016 siendo incorporado en la lista roja del MMA de Chile.

  1. Bombus dahlbomii Guérin-Méneville, 1835
  2. Bombus nigripes Haliday, 1836
  3. Bombus grandis Westwood, 1840
  4. Bombus chilensis Spinola, 1851
  5. Moscardón
  6. duillin
  7. diwmeñ
  8. abejorro colorado, abejorro colorín
  9. Abejorro gigante
  10. laucha voladora
  11. Don Basilio
  12. Manganga

¹ Duillin.– dentro de la tradición mapuche estaba el colectar la miel de los moscardones. Existen algunas toponimias relacionadas a los moscardones y esta actividad, en la región de la Araucanía existe una localidad y un rio denominadas Duillinco, lo cual literalmente significa agua de moscardón.

Referencias

Delfin F. (1901). Rio Palena. Apuntes para su conservación. Rev. Hist. Nat.

Guérin-Méneville, F. E. (1835). Bombus dahlbomii pp. Pl. 75, fig. 3 in Guérin-Méneville, F. E. [1844] (ed.) Iconographie du règne animal de G. Cuvier, ou représentation d’après nature de l’une des espèces les plus remarquables, et souvent non encore figurées, de chaque genre d’animaux; pouvant servir d’atlas à tous les traités de Zoologie. Paris: Baillière 576 pp.

Haliday, A. H. (1836). Descriptions, etc. of the Hymenoptera pp. 316-331 in Curtis, J., Haliday, A. H. & Walker, F. Descriptions of Hymenoptera collected by Captain King, R. N., F. R. S., in the survey of Straits of Magellan. Trans. Linn. Soc. Lond. 17: 315–359.

Montalva J., Vieli L., Castro B., Allendes JL. y Amigo V. (2016). Reporte del estado de
conservación del abejorro chileno Bombus dahlbomii. Informe enviado al Ministerio de
Medio Ambiente (MMA). Santiago, Chile.

Montealegre, R A. 1927. Biología de insectos chilenos. IV. El moscardón (Bombus dahlbomi, UER.). Revista Chilena de Historia Natural 31: 165-172.

Morales, C., Montalva, J., Arbetman, M., Aizen, M.A., Smith-Ramírez, C., Vieli, L. & Hatfield, R. (2016). Bombus dahlbomii. The IUCN Red List of Threatened Species 2016: e.T21215142A100240441. http://dx.doi.org/10.2305/IUCN.UK.2016-3.RLTS.T21215142A100240441.en. Downloaded on 26 June 2017.

Spinola, M. (1851). Himenopteros pp. 153-569 in Gay, C. (ed.) Historia Fisica y Politica de Chile. Zoologia Vol. 6. Paris: Casa del autor 572 pp.

Westwood, J. O. (1840). Humble-Bees pp. 239-259 in Duncan, J. (ed.) The Natural History of Bees, in W. Jardine (ed.) The Naturalist’s Library. Edinburgh: Lizars 301 pp.

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